El Ministerio de Salud Pública de la Provincia dio un paso decisivo en la consolidación de la medicina de alta complejidad al incorporar equipamiento de hipotermia terapéutica de última generación en el Hospital Materno Neonatal “Eloísa Torrent de Vidal”. El anuncio, formalizado este martes, busca garantizar el acceso público a tratamientos que reducen significativamente el riesgo de secuelas cerebrales permanentes en recién nacidos expuestos a situaciones de asfixia al momento del parto.

La adquisición institucional se enmarca en la política continua de fortalecimiento y modernización de la atención materno-infantil impulsada por la gestión sanitaria provincial. Al tratarse de una tecnología específica para cuadros graves de oxigenación, la medida equipara los estándares del sistema público a los centros de mayor jerarquía nacional, permitiendo un abordaje integral a cargo de un equipo multidisciplinario altamente especializado.
Al detallar el impacto médico del procedimiento, Silvina Arosio, coordinadora de Hipotermia Terapéutica del centro asistencial, señaló que esta alternativa constituye el tratamiento de elección para la encefalopatía hipóxica-isquémica (EHI). La especialista precisó que se trata de “una urgencia neonatal provocada por la falta de oxígeno al nacer que puede desencadenar daño cerebral, morbilidad significativa y una alta tasa de mortalidad”.
Asimismo, la profesional aclaró que la EHI representa la principal causa de discapacidad en el neurodesarrollo, tal como ocurre con la parálisis cerebral, “por lo que el tratamiento busca ejercer un efecto neuroprotector en el cerebro del bebé, reduciendo el metabolismo cerebral y frenando los mecanismos de lesión neuronal secundarios a la falta de oxigenación”.
En relación con el protocolo clínico implementado en las salas de neonatología, la profesional médica expuso que la técnica “consiste en disminuir de forma controlada la temperatura corporal del recién nacido —entre los 33 y 34 grados—, iniciando el tratamiento dentro de las primeras seis horas de vida”. Con respecto a las fases del abordaje, Arosio sostuvo que “este estado se mantiene durante 72 horas para luego dar paso a un proceso de recalentamiento gradual y prolongado”.
Finalmente, Arosio remarcó que la aplicación de estas medidas se realiza bajo estrictas normativas sanitarias, al confirmar que “esta terapéutica se realiza en unidades neonatales especializadas bajo monitorización continua y siguiendo rigurosos criterios médicos de inclusión”. Al evaluar las perspectivas familiares, la profesional concluyó respecto de la significación de la medida que “su implementación representa un cambio sustancial en el pronóstico de estos niños y una nueva esperanza para sus familias”.
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